viernes, 22 de mayo de 2015

La Ordenación de Ancianas y el Manual de Iglesia | Ordenación de la Mujer


A la paciencia, piedad







LA ORDENACIÓN DE ANCIANAS Y EL MANUAL DE IGLESIA

Para que un voto de una sesión de la Asociación General se convierta en política de la iglesia mundial tiene que ser añadido al libro de Póliza de Trabajo de la Conferencia General o al Manual de Iglesia. Si se revisa el contenido del capítulo 8 del Manual de Iglesia: “Los dirigentes y las organizaciones de la iglesia local”, se notará que en ningún momento se hace referencia al nombramiento de mujeres como ancianos. Un ejemplo que ilustra esta mecánica de procedimiento es la ordenación de diaconisas. El Concilio Anula de Primavera de 1975 voto que las diaconisas podían ser ordenadas (Minuta GC 75-103, Inciso 4). Pero no fue hasta la sesión de la Conferencia General en el 2010 que se debatió acaloradamente si se debería de añadir este tópico al Manual de Iglesia. Muchos delegados probablemente se preguntaron por qué se estaba discutiendo todavía la ordenación de las diaconisas si ya habían transcurrido treinta y cinco años después de su votación en el Conclio. Pero los administradores de la iglesia sabían que hasta que la acción votada en 1975 fuese añadida al libro de Póliza de Trabajo de la Conferencia General o al Manual de Iglesia tendría validez, de lo contrario era solamente una directriz para ser usada en aquellas partes del mundo en las que la iglesia la encontraba útil para su misión. Es importante mencionar que en el inciso 5 de la Minuta GC 75-103 también se consideraba la ordenación de mujeres al ancianato. Esto significa que este inciso tendrá validez (tal como sucedió con el 4) hasta que sea trasladado oficialmente al capítulo 8 del Manual de Iglesia (algo que aún no se ha hecho). Incluirlo en el suplemento del Manual de Iglesia como lo hacen algunas divisiones no le da peso.

¿FUE LA CONFERENCIA GENERAL LA QUE AUTORIZO LA ORDENACIÓN DE ANCIANAS?

No. Este asunto no se llevo a votación en una sesión de la Conferencia General sino en el Concilio Anual de Primavera de 1975 y reafirmado en el Concilio Anual de Otoño de 1984. Es importante recordar que la mensajera del Señor sólo le da la facultad a la Conferencia General para poder decidir asuntos concernientes a la administración de la iglesia no a los Concilios Anuales: “Dios ordenó que tengan autoridad los representantes de su iglesia de todas partes de la tierra, cuando están reunidos en el congreso de la Asociación General.” (Testimonios para la Iglesia, Tomo 9, Pág. 209).

LA ORDENACIÓN DE ANCIANAS Y SUS BASES FRAUDULENTAS

“La ordenación de mujeres al ancianato fue presentada, yo creo que ilegalmente, en el Concilio de la Primavera de 1975, cuando habían muy pocos delegados de otros países. En el Concilio de la Primavera de 1975, fue tomada una acción para aceptar una proposición titulada “El Papel de la Mujer en la Iglesia”, la cual presagiaba posteriores movimientos hacia la ordenación de mujeres al ancianato y al pastorado. El Concilio de Primavera estaba fuertemente dominado por los representantes de Norteamérica, y habían muy pocos representantes de otras Divisiones. Por lo tanto la decisión no puede ser considerada como una verdadera decisión de la Iglesia mundial. En el Concilio Anual de 1984, fue votado: (1) Reafirmar la acción de la Reunión de Primavera del Comité de la Conferencia General de 1975 denominado “El Papel de la Mujer en la Iglesia”… (2) Aconsejar a cada División que están libres para tomar decisiones, según sea necesario, para elegir y ordenar mujeres al ancianato de iglesias locales. Los Concilios Anuales realizados en Norteamérica, al igual que los Concilios de la Primavera, también son dominados por la presencia Norteamericana, incluyendo los representantes de la Conferencia General, los representantes de la División Norteamericana, las Uniones y Asociaciones de la División Norteamericana, los Colegios, los Hospitales, y las Casas Publicadoras. Una vez más la decisión esencialmente ignoró la intervención de los delegados debidamente elegidos de todo el mundo. Es de gran preocupación que ninguna de estas acciones fueron votadas en las sesiones de la Conferencia General de 1975, 1980 o 1985, siendo que únicamente ese voto puede representar la voz de la Iglesia mundial.” (Colin y Russell Standish, Reflexiones Sobre Ocho Sesiones de la Conferencia General, Pág. 17)

“Mucho se ha dicho en estos días acerca de la recomendación de la Conferencia de Mohaven, cuyo examen revela que no tiene garantías. La recomendación de Mohaven, que puso las bases para los votos de los concilios que usted menciona no debería tomarse como un reflejo de las personas que estuvieron presentes. El presidente, no los participantes, escribió el documento, modificando las recomendaciones de los participantes como le pareció mejor y preparando el borrador final después de regresar a su oficina en la Asociación General. Yo (Mervyn Maxwell) sé esto porque fui miembro del grupo de Mohaven. Recuerdo muy bien esa última tarde. El presidente – quien ya había dado su consentimiento para que una mujer pariente suya sirviera como anciana local – dividió a los participantes en pequeños grupos y nos asignó redactar diferentes conclusiones de la declaración final. ¡El grupo completo se reunió, pero el presidente comenzó a escribir lo que quiso decir sin tomar en cuenta las declaraciones! [1]” (Ministerio Adventista, N° 257, Septiembre – Octubre de 1995, Pág. 12)

¿SE HA SOMETIDO A VOTACIÓN EL TEMA DE LA ORDENACIÓN DE LA MUJER AL MINISTERIO PASTORAL EN LA CONFERENCIA GENERAL?

Si. Este asunto ya fue abordado en las sesiones de la Conferencia General de 1990 y 1995. En 1990 el resultado fue 1,173 votos en favor de la recomendación de no aprobar la ordenación de mujeres para el ministerio evangélico, frente a 377 votos en contra. En 1995 el resultado fue 1,481 votos en contra de la solicitud de ordenar mujeres por parte de la División Norteamericana y 673 votos a favor. Desde esta última plenaria el tema no se ha vuelto a tratar en una sesión de la Conferencia General por lo tanto podemos afirmar hasta la fecha que la Iglesia Adventista oficialmente no apoya la ordenación de la mujer al ministerio.

Este año el tópico volverá a ser sometido a votación en la sesión plenaria de la Conferencia General en el mes de julio en San Antonio, Texas.

¿CUÁL ES LA POSTURA DEL ACTUAL PRESIDENTE DE LA IGLESIA ADVENTISTA CON RESPECTO A LA ORDENACIÓN DE LA MUJER?

“La solicitud que proviene de la División Norteamericana [2] es una propuesta potencialmente muy divisiva. La solicitud podría ser incluso más difícil que el asunto real que se desea abordar. Esta petición podría poner en marcha el faccionalismo generalizado dentro de la iglesia a nivel mundial en un momento donde tenemos que buscar la unidad en Cristo. Al permitir que una o dos divisiones se desvíen de la iglesia mundial en un asunto tan importante como este podría dar lugar a muy diversas doctrinas, creencias y prácticas en la iglesia. Personalmente he sostenido durante muchos años que la ordenación de mujeres como ancianos locales de la iglesia y como ministros del evangelio es un asunto teológico y que las Escrituras no apoyan esta práctica. El tema no se trata de la igualdad. No hay duda de que los hombres y las mujeres son iguales. Creo que nos estamos dirigiendo hacia los últimos días de la historia de esta tierra. Creo con todo mi corazón que Jesús viene pronto. Nada mejor le gustaría al diablo que dividir y conquistar esta iglesia. Sabemos por la profecía bíblica y el Espíritu de Profecía que esto no va a suceder. Cristo, a través del poder unificador del Espíritu Santo, dará a esta iglesia la victoria completa. Imploro y pido a todos los delegados presentes para considerar cuidadosamente las graves consecuencias de la separación de esta iglesia. Con todo respeto insto a todos los delegados a votar en contra de esta petición de la División Norteamericana” (Ted Wilson, Adventist Review, July 7, 1995, Pág. 30)

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[1] Esta fue una refutación que el Dr. Mervyn Maxwell, reconocido historiador de la IASD, presento ante Alfred C. McClure, presidente de la División Norteamericana de aquella época, el cual estaba a favor de la ordenar pastoras a nivel de Divisiones. Dicho documento puede ser descargado de la siguiente dirección:http://www.4shared.com/rar/8y7d5fOrce/Revista_Ministerio_-_Testimoni.html
[2] Esta solicitud fue discutida en la reunión quinquenal de la Conferencia General de 1995 y consistía en que la iglesia mundial otorgase libertad a las divisiones para decidir por su cuenta si deseaban ordenar mujeres como ministros.

Fuente: https://www.facebook.com/megafonoadventista

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