jueves, 25 de agosto de 2016

LA BIBLIA DE GUTENBERG

Dios recompensa a cada uno según lo que haya hecho.   Salmo 62:12
Verifiquemos cómo están tus conocimientos de cultura general. ¿Qué sabes de la Biblia de Fust y Schoffer? ¿Seguro que no sabes nada? Piensa un poco más. ¿Ya te  acordaste de algo? Bueno, parece que no. Mejor te haré otra pregunta: ¿Qué sabes de la Biblia de Gutenberg? Si no has oído nada de ella, entonces presta atención.

Gutenberg fue un voraz lector de libros. Pero en la época en la que él vivió, leer era un hábito muy costoso, pues un libro podía costar lo que valía una granja. Como los escribas tenían que transcribir a mano cada libro, eso limitaba mucho la cantidad de ejemplares que podían circular y ponía el precio de los libros por las nubes. 

Gutenberg se propuso hacer que el libro fuera asequible a cualquier ciudadano. Después de treinta años de lidiar con el asunto, finalmente creyó tener la solución: el libro debía imprimirse en una imprenta de tipos móviles. Lleno de emoción escogió el primer libro que sería impreso: la Biblia. ¡Qué elección más acertada! 

Ahora Gutenberg solamente tenía que resolver un pequeño problema: no tenía dinero. Sin pensarlo dos veces buscó el financiamiento de Johann Fust. A Fust le encantó el proyecto de Gutenberg y decidió prestarle ochocientos florines, no sin antes advertirle de que si no le pagaba, le quitaría todo.

Con el dinero en la mano, Gutenberg comenzó a fabricar la imprenta en 1450. Trabajó arduamente, día tras día, pero al cabo de cinco años, en 1455, todavía no había  logrado imprimir la Biblia. Como Gutenberg no tenía dinero para pagar, en noviembre de 1455 Fust se adueñó de la máquina, y logró imprimir la Biblia el 13 de marzo de 1456. Durante varios años, Fust y su socio Schoffer recibieron el crédito de haber impreso el primer libro. Sin embargo, hoy nadie los recuerda. Todos sabemos que el mérito legítimamente pertenece a Gutenberg.

Siempre habrá gente al acecho, buscando la manera de aprovecharse de tu esfuerzo y de tu trabajo; pero la vida de Gutenberg establece con suma claridad que “todo esfuerzo tiene su recompensa” (Proverbios 14:23, NVI). Fust y Schoffer han quedado en el olvido; Gutenberg es conocido como uno de los prohombres de la historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario